Escultura de botero en medellin

Museo de antioquiamuseo de medellín, colombia

Una introducción al que quizás sea el artista más conocido de Sudamérica, cuyas pinturas y esculturas abordan temas que van desde los Antiguos Maestros hasta la tauromaquia y la vida doméstica – ilustrada con obras ofrecidas en Christie’s

Botero nació en 1932 en Medellín, Colombia. Situada en un valle de la cordillera de los Andes, Medellín era en aquella época una ciudad relativamente pequeña y aislada. Su padre, David, era un vendedor ambulante que murió repentinamente a los 40 años, dejando en la indigencia a un Botero de cuatro años, a sus dos hermanos y a su madre, que trabajaba como costurera.

Botero empezó a dibujar y pintar acuarelas desde pequeño. En 1944 un tío, que había asumido un papel importante en la vida familiar tras la muerte de su padre, le inscribió en una escuela de formación de toreros, sólo para reconocer que su sobrino estaba más interesado en dibujar y pintar toros que en torearlos. Las primeras obras de Botero -acuarelas de toros y toreros- fueron vendidas por un hombre que comerciaba con entradas para las corridas. En 1948, cuando sólo tenía 16 años, publicó sus primeras ilustraciones en uno de los periódicos más importantes de Medellín. Tres años más tarde, realizó su primera exposición individual en Bogotá.

Venta de esculturas de botero

Monumentales figuras de bronce adornan con gracia los alrededores del Museo de Antioquia es uno de los lugares más icónicos y tradicionales de Medellín: el Parque Berrío, que alberga el único lugar al aire libre en el mundo que cuenta con 23 esculturas del maestro Fernando Botero, las cuales fueron donadas en 2002 a la ciudad y se convertirían en la excusa perfecta para inaugurar la Plaza de las Esculturas, o como todos la conocen en Medellín, la Plaza de Botero. Allí, las esculturas de bronce son una expresión viva de la sensualidad que el maestro Botero quiere expresar con su obra a través del volumen.  Visitar el Museo de Antioquia es también un paso obligado en tu visita a Medellín, que además de las más de 100 obras del maestro Botero, alberga 17 salas de exposición permanente de arte prehispánico, republicano y contemporáneo.

La Plaza Botero se encuentra a pocos metros de la estación Parque Berrío de la Línea A del Metro de Medellín, en pleno centro de la ciudad, y es la estación más cercana en sentido norte-sur a la estación San Antonio, una de las más concurridas al ser la estación que conecta con la Línea B. Bájese en la estación Parque Berrío y durante el paseo de tres minutos hacia el norte hasta la Plaza Botero, tómese un respiro por todo el ¨wow¨ que le provocará la tradicional plaza.

Pájaros de la paz medellín

La plaza también alberga el Museo de Antioquia y el Palacio de la Cultura Rafael Uribe Uribe, pero yo quería ver especialmente estos homenajes de bronce a la sensualidad y la forma. Especialmente el perro con la lengua fuera, porque omg… demasiado lindo.

Hay una estación de metro justo al lado de la plaza, así que se puede llegar fácilmente desde cualquier otro lugar de Medellín. Toma la línea A y bájate en la estación de Parque Berrio. También puedes coger autobuses públicos que se dirijan al centro histórico, o coger un taxi o un Uber.

Como nos alojamos en Laureles, y nos encanta torturarnos caminando a todas partes, trazamos la ruta antes de salir. Se tarda unos 45 minutos desde la carretera de La 70 en Laureles hasta la Plaza Botero por la Avenida San Juan. En este momento estoy viajando sin tarjeta SIM, así que si eres como yo y no tienes wifi, deja tiempo extra para perderte en el camino.

Fernando Botero es un escultor y artista figurativo colombiano. Medellín es su ciudad natal. Su estilo característico, el boterismo, consiste en figuras con rasgos grandes y exagerados que representan tanto la crítica política como el humor, dependiendo del tema. Es uno de los artistas más reconocidos de América Latina, y sus obras pueden encontrarse también en los Campos Elíseos de París y en Park Avenue de Nueva York.

Fernando boterocolombiano artista

La Plaza de Botero, rodeada por el Museo de Antioquia y el Palacio de la Cultura Rafael Uribe Uribe, es un parque exterior de 7.000 m2 en el que se exponen 23 esculturas del artista colombiano Fernando Botero, que donó éstas y otras obras para la renovación del museo en 2004[1][2] La plaza está situada en una zona de Medellín (Colombia) conocida como el «Barrio Viejo».

A lo largo de su carrera, Fernando Botero ha donado varias obras de arte a museos de Bogotá y de su ciudad natal, Medellín. En 2000, Botero donó 123 obras suyas y 85 piezas de su colección personal a un museo de Bogotá. Entre ellas, obras de otros artistas, como Chagall, Picasso, Robert Rauschenberg y los impresionistas franceses[2]. También donó 119 piezas al Museo de Antioquia[3].

Las esculturas son todas de bronce. Muchas de ellas se encontraban anteriormente en museos de París, Nueva York y Madrid. Las esculturas suelen tener nombres sencillos, como «La mano», «Eva», «Maternidad», «Hombre a caballo» y «Soldado romano», por nombrar algunos. La «leyenda de Botero» sugiere que frotar las estatuas trae amor y buena fortuna[4].